SI

DE RUDYARD KIPLING

 

Si puedes conservar la cabeza cuando a tu alrededor todos la pierdan y te hechan la culpa.

 

 Si puedes confiar en ti mismo cuando los demas dudan de ti, pero al mismo tiempo tienes en cuenta sus dudas.

 

Si puedes esperar y no cansarte de la espera; o siendo engañado no respondes con engaños, o si, siendo odiado, no incurres en el odio, y aun así no te las das de bueno ni de sabio.

 

Si puedes soñar y no dejar que los sueños te dominen;

Si puedes pensar y no hacer de los pensamientos tu objetivo:

 Si puedes encontrarte con el triunfo y el fracaso, y tratar a estos dos impostores de la misma manera.

 

Si puedes soportar el escuchar la verdad que has dicho tergiversada por bribones para engañar a los necios.

O contemplar destrozadas las cosas a las que habias dedicado tu vida, y agacharte para reconstruirlas con herramientas desgastadas.

 

Si puedes apilar todos tus triunfos y arriesgarlo todo de una vez; y perder, y comenzar de nuevo por el principio y no dejar escapar nunca una palabra sobre tu pérdida.

 

Y si puedes obligar a tu corazón, a tus nervios y a tus músculos, a servirte en tu camino mucho despues de que hayan perdido su fuerza, excepto la voluntad, que les dice:

"¡CONTINUAD!".

 

 Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud. O caminar entre reyes, sin menospreciar por ello a la gente común.

 

Si ni los enemigos ni los buenos amigos pueden dañarte. Si todos los hombres cuentan contigo, pero ninguno demasiado.

 

Si puedes emplear el inexorable minuto, recorriendo una distancia que valga los sesenta segundos...

 

TUYA ES LA TIERRA Y LO QUE HAY EN ELLA, Y LO QUE ES MÁS,:

 ¡SERÁS UN HOMBRE, HIJO MÍO!

RUDYARD KIPLING 1895